El Almería encuentra su delantero versátil
Miguel de la Fuente está empezando a convertirse en una de las piezas importantes del ataque de la UD Almería. Su aportación no se limita a la cifra de goles. El delantero ofrece movilidad, trabajo, capacidad para fijar a los centrales y una amenaza constante en profundidad que condiciona el comportamiento de las defensas rivales.
En el sistema de Rubi, Miguel ocupa la posición de referencia ofensiva, pero su fútbol está lejos de ser estático. El delantero sabe leer el encuentro y sabe cuando apoyar o atacar. Esa versatilidad permite al Almería cambiar el ritmo de sus ataques y generar espacios para los futbolistas que aparecen por detrás.
Miguel aporta y juega
De la Fuente se está convirtiendo en un jugador importante en las filas del Almería. Su presencia entre los defensas genera dudas en los rivales, que tienen que estar pendientes de sus movimientos. Esto facilita que sus compañeros puedan recibir entre líneas y encontrar espacios.
Miguel es capaz de leer los movimientos de sus rivales y utilizarlos en favor del equipo. Ataca en profundidad, arrastra a los centrales y crea espacios para que jugadores como Sergio Arribas puedan aparecer por dentro.
El Almería necesita futbolistas capaces de amenazar la espalda de los defensas cuando tiene el balón, y De la Fuente tiene esa capacidad de forma natural. Sus desmarques obligan a los centrales a correr hacia su propia portería y generan metros para el resto del equipo.
Otra de sus virtudes está en el juego de apoyo. Miguel puede recibir de espaldas, proteger el balón y esperar la llegada de sus compañeros. En ocasiones actúa como una estación intermedia: recibe, descarga y permite que los centrocampistas o extremos continúen la jugada.
Alianza y goles, la versatilidad de Miguel
Su alianza con Sergio Arribas es una de las claves del ataque almeriense. La capacidad de Miguel para fijar a los centrales y generar espacios permite que Arribas pueda moverse por dentro y llegar al área con mayor libertad. Su compenetración hace que el ataque del Almería sea más difícil de predecir.
Además de todas sus funciones en el juego, Miguel está creciendo en eficacia de cara a portería. Ante el Mallorca apareció atento al rechace y aprovechó una segunda jugada. Frente al Burgos, participó en una combinación con Arribas y terminó la acción con un disparo desde la frontal.
Dos acciones que demuestran que De la Fuente puede hacer daño tanto dentro del área como llegando desde posiciones más alejadas.
La principal virtud de Miguel de la Fuente quizá no sea una acción concreta, sino el conjunto de comportamientos que aporta al ataque. Fija centrales, ataca espacios, descarga de espaldas, participa en la presión y está empezando a convertir todas esas buenas prestaciones en goles.
Miguel se está convirtiendo en un jugador versátil y determinante para el ataque almeriense. Trabajo, movilidad y gol son las tres características que definen su aportación.
Aún queda mucha temporada por delante, pero la evolución de Miguel de la Fuente será una de las historias a seguir en el Almería.






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