A 12 de febrero de 2026
Gaizka Garitano afronta el duelo entre Burgos y Cádiz con la determinación de quien sabe que su equipo necesita un punto de inflexión inmediato. El técnico vasco, que compareció en la previa del encuentro correspondiente a la jornada 26 de LaLiga Hypermotion, dejó claro que el objetivo es romper de una vez la dinámica negativa que arrastra el conjunto amarillo. “Queremos poner fin a una mala racha de resultados”, afirmó con rotundidad, consciente de que cada jornada pesa más en un campeonato tan igualado.
El Cádiz viajará con todos los jugadores disponibles, incluso aquellos que arrastran molestias, en un intento de sumar recursos ante un rival que Garitano no duda en elogiar. Brian será la única baja confirmada por sanción, mientras que otros futbolistas tocados se desplazarán igualmente con el grupo tras el último entrenamiento previsto en Gijón. El técnico, que no anticipa grandes cambios en el once, insiste en que el equipo transmite buenas sensaciones sobre el césped pese a los resultados recientes.
Si algo dejó claro Garitano es el respeto que le merece el Burgos, un equipo al que considera el mejor estructuralmente de la categoría. Para el entrenador cadista, el conjunto burgalés domina como pocos todas las situaciones del juego: desde el balón parado hasta la defensa en repliegue o la salida desde atrás. “El Burgos es el mejor como equipo; luego hay otros con mayor potencial, pero a nivel estructural es el que mejor domina todas las situaciones del juego”, señaló, subrayando la necesidad de máxima concentración desde el primer minuto.
El técnico insiste en que los inicios de partido están condicionando demasiado al Cádiz. Encajar pronto altera el plan de juego y obliga a remar contracorriente, algo que el equipo acusa especialmente fuera de casa. Garitano considera que, en encuentros largos, su plantilla compite mejor y tiene opciones reales de sumar, pero para ello es imprescindible evitar errores tempranos que penalicen en exceso. Una idea que ya había reforzado en otras declaraciones recientes, donde reiteró que el grupo está con ganas de romper la racha y que la semana de trabajo ha sido positiva.
El contexto no es sencillo: el Cádiz atraviesa una de sus peores dinámicas desde la llegada del técnico, y la presión externa se ha hecho notar en las últimas semanas. Aun así, desde el club se ha transmitido confianza en el proyecto y en la capacidad del equipo para revertir la situación, algo que también se refleja en la actitud del vestuario. La plantilla, según Garitano, mantiene la unión y la convicción necesarias para afrontar un partido que puede marcar un antes y un después en la temporada.
Con este escenario, el duelo en El Plantío se presenta como una oportunidad para que el Cádiz recupere sensaciones, sume puntos y vuelva a mirar hacia arriba. Garitano lo sabe, el vestuario también, y por eso el mensaje es claro: toca reaccionar, competir y demostrar que la mala racha puede quedar atrás si el equipo mantiene la concentración y la intensidad desde el primer minuto.






Más historias
Suso vuelve a entrenar con el Cádiz CF y se convierte en la mejor noticia para el equipo
Gesto ejemplar del Cádiz: devuelve el dinero a los seguidores del Almería que no pudieron asistir
CÁDIZ 1–2 ALMERÍA: El equipo de Rubi firma una primera parte magistral y resiste el asedio final del Cádiz FC