6 abril, 2026

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Real Oviedo 1- Sevilla FC 0. Ridículo espantoso del Sevilla en el Carlos Tartiere

El Sevilla volvió a marcharse del Carlos Tartiere con la sensación de que cada error pesa más que el anterior y de que la reacción sigue sin aparecer. En el estreno de Luis García Plaza, el conjunto nervionense cayó por 1-0 ante el colista, un Oviedo que supo aprovechar sus momentos y que encontró en la expulsión de Nianzou el punto de quiebre que condicionó todo el encuentro. El gol de Fede Viñas y la inferioridad numérica marcaron un partido que deja al Sevilla a solo dos puntos del descenso, un escenario que ya no es una amenaza lejana, sino una sombra que se proyecta sobre cada jornada.

El choque comenzó espeso, trabado, sin ritmo y con interrupciones constantes. El Sevilla intentó asomarse con un balón filtrado de Juanlu que dejó a Akor Adams en buena posición, pero Dani Calvo apareció firme para impedir el remate. A partir de ahí, el partido se volvió plano, sin ocasiones claras, hasta que el balón parado ofreció un respiro. Gudelj y Nianzou dispusieron de dos remates francos en córners consecutivos, ambos desviados por muy poco, avisos que demostraban que el Sevilla podía generar peligro en esas acciones aisladas.

Sin embargo, superada la media hora, llegó el primer golpe. En un córner botado por Alberto Reina, Nianzou perdió la marca de Fede Viñas, que apareció completamente solo para cabecear a placer y abrir el marcador. El Sevilla volvía a encajar en una acción evitable, castigado por un despiste que ya es demasiado habitual esta temporada. Y lo peor estaba por llegar. Apenas unos minutos después, Nianzou protagonizó una acción que cambió el partido por completo: fallo grosero en el control, pérdida como último hombre y falta clara sobre Viñas. Hernández Hernández no dudó y mostró la roja directa. El VAR tampoco intervino. El Sevilla se quedaba con diez y con una cuesta arriba que parecía interminable. Antes del descanso, Rubén Vargas tuvo la más clara con un derechazo que buscó la rosca, pero el balón se marchó desviado.

La segunda mitad mostró a un Oviedo decidido a sentenciar. Dani Calvo rozó el 2-0 con un cabezazo que se fue por encima del larguero, y poco después Nacho Vidal también probó fortuna sin encontrar portería. El Sevilla, replegado y con línea de tres centrales, sobrevivía como podía. Los cambios de García Plaza buscaban aire, piernas y algo de orden, pero el dominio era claramente asturiano. Incluso Santi Cazorla tuvo el segundo, obligando a Vlachodimos a intervenir con una parada salvadora que mantuvo vivo al Sevilla hasta el final.

En los últimos minutos, el conjunto nervionense se volcó a balón parado, su única vía de aproximación. Hubo varios córners consecutivos y una falta peligrosa en el 90+1’, pero el disparo de Gudelj se marchó desviado, apagando la última esperanza de un empate que nunca llegó a parecer cercano.

El pitido final confirmó una derrota que duele por las circunstancias y por la imagen,  ya que el  equipo nervionense no tiró entre los tres palos en  todo el partido.   El Sevilla se queda a solo dos puntos del descenso, con sensaciones preocupantes y con la obligación de reaccionar de inmediato. El próximo sábado llega el Atlético de Madrid al Sánchez-Pizjuán, un examen mayúsculo para un equipo que necesita mucho más que un cambio de entrenador: necesita orden, convicción y dejar de regalar goles y expulsiones que condicionan partidos enteros.