El conjunto capitolino, ante la falta de gol en su plantilla, ya ha puesto los ojos en varios atacantes de cara al mercado invernal que abrirá sus puertas el próximo 1 de enero. Los entrenados por Gasperini habrían puesto sus ojos en dos viejos conocidos de la competición como bien son Joshua Zirkzee y Giacomo Raspadori, sin minutos en sus respectivos equipos.
El inicio de temporada de la Lupa es pletórico, pero no del todo. Ha conseguido instaurar una de las defensas más titánicas del Calcio: los Mancini, Svilar, N’Dicka o Mario Hermoso se encuentran logrando que el conjunto romano sea el menos goleado de la competición, pudiendo estar colocado como quinto clasificado. Pese a ello, esto del futbol va de marcar goles y los del Olímpico estan teniendo verdaderos problemas para encontrar portería, solo 17 goles en 16 encuentros y un bajón en su atacantes hablan de un equipo que acudirá al mercado a salvar la papeleta.
Con la pólvora mojada
La Roma es un equipo que acostumbra a anotar pocos goles, ya el año pasado no llegó siquiera a los 60 en todo el curso, llevándolo ello a quedarse sin clasificar a Champions League. Esta temporada, aún encontrándose siendo asertiva —le vale con poco para llevarse los partidos que gana—, la entidad romana necesita algo más en la zona del ataque. Los de Gasperini son el decimotercer equipo que más goles acomete por partido (1,1), cifras que hablan de verdadera pobreza en la zona del gol y que se ve representada en sus jugadores de ataque.
Ni Soulé está siendo el hombre capacitado de hacer y deshacer desde la banda derecha, ni Dybala es un nueve natural y Dobvyk… ni está ni se le espera. Con el ucraniano la entidad italiana lo tiene más que claro: las puertas para él estarán abiertas en este mercado invernal. Viene de una temporada de estreno en Italia donde se acercó mínimamente a esos números que hizo en Girona (17 goles y 3 asistencias en su primera temporada como jugador de la Roma) pero esta siendo en esta donde no está paliando las necesidades de la entidad que apostó por él (únicamente 2 goles).
A ambos argentinos e ucraniano se une un Evan Ferguson que no es el mismo que acabó por despuntar en el Brighton y al que le está costando hacerse con la titularidad (habiendo llegado a jugar de única punta el propio Dybala) ademas de Wesley o Pellegrini, que no son delanteros al uso pero están aportando en el ataque (4 goles entre ambos). Si fuera poco, las lesiones le han quitado una opción interesante de ataque como Bailey, reforzando más si cabe la necesidad de ir al mercado para no quedarse nuevamente sin el premio de la Champions.
Zirkzee, al caer
Todo lo que toca el Manchester United lo vuelve una ruina, a Joshua Zirkzee también le ha tocado pasar por ello. El jugador neerlandés recaló en Old Trafford hace ya dos temporadas, después de salirse en un Bolonia de infarto que y capitaneado por Cesc Fàbregas, clasificó a la Champions League. El ariete, que no es un nueve al uso pero sí sabe moverse como uno, fue de lo mejorcito del ocnunto de la Emilia Romagna, aportando 12 goles y 6 asistencias en la que fue su segunda temporada en el Renato dell’Ara.
Y es que Joshua lo era todo para el esquema de 3 centrales del técnico catalán. Ademas de goles, como bien dicen sus asistencias, tenía una facilidad pasmosa para la asociación, para la caída hacia los costados, la ida a recibir o el desencajar a las zagas. Amorim tenía la boca haciendo agua con ello y no dudó de apostar tanto en él como en Hojlund, quien también se salió ese año en el Calcio, para su nuevo proyecto en Inglaterra.
Y, después de 2 temporadas, ya se ha visto que Zirkzee y el propio United no casan. 8 goles en 60 partidos hablan de otro proyecto de jugador que se hunde en el conjunto mancuniano, concepto que Gasperini, de un estilo similar al buscado a proponer por Amorim en cuanto a planteamiento de sistema y tipología de jugadores, parece que no quiere dejar pasar.
Puesto que la entidad capitolina parece estar al borde de pagar 40 millones por el Schiedam, similar a aquello que lo condujo a Inglaterra y apostando por un jugador que ya ha dado a entender que puede ser capital con continuidad y un sistema marcado como el del italiano a su vez que buscará ser parte de la Oranje en Estados Unidos.
Raspadori ¿de La Campania al Lacio?
En esto de la vida siempre se dice que «como en casa no vas a estar en ningún lado», eso mismo debe estar pensando sin duda un Raspadori que ha visto cómo ha pasado de ser un activo importante en la consecución del cuarto Scudetto del Napoli, a tener que conformarse con los 406 minutos que le ha brindado el Cholo entre Liga, Copa y Champions.
El italiano llegó al Metropolitano como una opción interesante, pudiendo acompañar a Julián inclusive partir en ese carril izquierdo donde ha llegado a jugar hasta otro viejo conocido de la Serie A como bien es Nico González, pero casi sin rastro de un boloñés que aún encontrándose en el alambre, puede ser una opción más que interesante para el hegemónico entrenador argentino en la segunda parte de la temporada.
Esa capacidad de acomodo ya sea por detrás del delantero, acompañándolo o partir desde un costado gusta a Simeone, al que ahora se le vana a aglutinar los partidos y las fechas importantes que tiende a hacérsele bola a una plantilla que siempre puede estar mejor configurada como la del conjunto colchonero, concepto que por el momento podría cerrar la puerta de salida a Giacomo en invierno, dejándolo para el verano.
Todo ello y sumado a que la Roma, principal aspirante por el de Bentivoglio parece estar adelantando por Zirzkzee, incrementan el porcentaje de que Giacomo acabé como rojiblanco donde la posibilidad de ser reinsertado en los minutos y que llevan al italiano a que si debe hablar de futuro, igual deba esperar al verano. Espera al verano, Giacomo.

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