A 27 de febrero de 2026
El derbi sevillano vuelve a encender la ciudad y, como ocurre cada año, las voces autorizadas del pasado toman protagonismo para analizar un duelo que trasciende lo deportivo. Entre ellas destaca la de Julien Escudé, excentral del Sevilla FC y protagonista de numerosos enfrentamientos ante el Real Betis durante su etapa en Nervión. Con la experiencia que le otorgan años de batallas en el césped, Escudé ha ofrecido un consejo muy concreto al Sevilla para competir este domingo en La Cartuja: “jugar como el Bodo/Glimt”, el sorprendente equipo noruego que acaba de eliminar al Inter de Milán en la Champions tras imponerse 1-2 en Italia.
Escudé considera que el Sevilla debe reproducir el modelo que llevó al conjunto nórdico a tumbar a un gigante europeo: defender muy juntos, trabajar en bloque y moverse como un equipo compacto, sin fisuras entre líneas. “Corren juntos, suben juntos y bajan juntos, una cosa excepcional”, explicó el francés, convencido de que esa es la vía para frenar a un Betis que llega mejor clasificado y con mayor estabilidad. Aun así, el exfutbolista insiste en que el Sevilla posee “calidad de sobra” para ser eficaz en las áreas y competir de tú a tú si mantiene la seriedad y la confianza incluso en los momentos difíciles del partido.
El exdefensa también subrayó la importancia del componente emocional. Para Escudé, un derbi “no es un partido más”, sino un encuentro donde se juega el orgullo y donde el futbolista debe acabar mirándose a la cara con sus compañeros y sentir que lo ha dado todo. En su opinión, la gestión de las emociones será clave: tener ganas, pero no prisa, y mantener la templanza que al Sevilla le ha costado encontrar en los últimos meses. Por ello, ve acertada la decisión del club de no entrenar a puerta abierta en la previa, buscando concentración y calma.
En la otra orilla, el Real Betis también afina su preparación para un partido que podría ser histórico. El equipo de Manuel Pellegrini aspira a lograr su tercer triunfo consecutivo en un derbi, algo que nunca ha ocurrido. Para ello, el club ha organizado una comida de unión en la que cuerpo técnico, directivos y jugadores compartirán un momento de conjura. En ese encuentro, la figura de Joaquín Sánchez vuelve a emerger como símbolo del beticismo. Aunque sus números personales ante el Sevilla no son brillantes —42 enfrentamientos, con solo 8 victorias y 23 derrotas—, su peso emocional y su liderazgo siguen siendo fundamentales.
Joaquín, ahora desde un rol institucional, insiste en que “lo más importante es estar unidos siempre”, un mensaje que ha querido transmitir a la plantilla en una semana cargada de tensión e ilusión. El presidente Ángel Haro, que llegó al almuerzo sin ocultar su entusiasmo, reconoció que el club vive días especiales y que el equipo afronta el derbi con la ambición de seguir haciendo historia. El propio Joaquín, que como directivo suma pleno de victorias en los derbis recientes, sabe que este encuentro puede reforzar aún más el impulso del Betis en la temporada.
Con Escudé marcando el camino para el Sevilla y Joaquín apelando a la unión en el Betis, el derbi vuelve a presentarse como un choque de estilos, emociones y memorias. La Cartuja será testigo de un partido donde no solo se disputan tres puntos, sino el orgullo de una ciudad que vive el fútbol como pocos lugares en el mundo.





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