17 junio, 2026

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La U.D. Almería, gloria o infierno

A 30   de mayo de 2026

El Almería llega a la última jornada con el corazón en un puño y la sensación de que todo lo que ha construido durante meses puede evaporarse en noventa minutos. El equipo de Rubi, que hace apenas tres semanas peleaba por el ascenso directo, se ha desplomado en el momento más inoportuno y se ha visto arrastrado a un final de liga donde puede acabar tercero… o quedarse fuera del Play Off. La montaña rusa es total: la UDA ha pasado de depender de sí misma para subir a Primera a necesitar un triunfo para no caer en un abismo inesperado.

La clasificación es un nudo que aprieta por todos lados. Con Racing y Deportivo ya ascendidos, el Almería aparece tercero con 71 puntos, perseguido por Málaga y Las Palmas (70), Castellón y Burgos (69) y un Eibar que, con 67, ya no puede alcanzarlo. La igualdad es tan extrema que los rojiblancos pueden terminar en cualquiera de las siete primeras posiciones, salvo la octava.

El duelo ante el Real Valladolid  el domingo a l as18:30 horas es una final sin matices. La victoria lo arregla todo: asegura la tercera plaza, garantiza ventaja de campo en las eliminatorias y permite que el Almería avance en caso de empate en la prórroga. Con 74 puntos, el equipo recuperaría impulso tras las derrotas ante Las Palmas y Sporting, y se mediría al sexto clasificado en un Play Off que arrancaría el sábado 6 de junio a las 21:00, con la vuelta en el Mediterráneo. Es el escenario limpio, el único que no admite discusión. Y también el único que depende exclusivamente del propio Almería.

El problema llega cuando se abre la puerta a los empates. El 1‑1 o el 0‑0 pueden ser letales. El Almería solo mantendría la tercera plaza si no ganan Málaga, Las Palmas, Castellón ni Burgos. Pero existe un escenario que lo condena sin remedio: el triple empate a 72 puntos con Castellón y Burgos. En esa liga particular, los rojiblancos salen perdiendo —4 puntos frente a los 5 del Burgos y los 7 del Castellón—, lo que los dejaría fuera de la promoción pese a haber estado toda la temporada en zona noble . Es el vértigo absoluto: sumar y caer eliminado.

La derrota abre un caos todavía mayor. Con 71 puntos, el Almería quedaría a merced de lo que hagan Málaga, Las Palmas, Castellón y Burgos. Si todos ganan, la UDA se va a casa. También cae si vencen Castellón, Burgos y Las Palmas y el Málaga empata, porque el diferencial de goles general favorece claramente a los blanquiazules (+21 por +17). Solo se salva si alguno de sus perseguidores tropieza, o si se produce un triple empate a 71 con Málaga y Las Palmas, donde el perjudicado sería el conjunto canario .

Mientras tanto, el resto de la jornada es un campo minado. El Málaga visita a un Zaragoza ya descendido, pero sin presión y con la obligación moral de despedirse con dignidad. Las Palmas viaja a un Riazor en fiesta tras el ascenso del Dépor, un escenario imprevisible. El Castellón recibe al Eibar en un duelo que puede estallar por los aires. Y el Burgos, que aún sueña con colarse, se mide a un Andorra sin nada en juego pero con la libertad de quien no tiene nada que perder. Todo está abierto, todo es posible, todo puede romperse en un instante.

El Almería, que llegó a ser segundo hace apenas unas semanas, se ha visto arrastrado a este final por una racha de tres jornadas sin ganar y dos derrotas consecutivas que han encendido todas las alarmas. La afición, que esperaba un cierre tranquilo, se encuentra ahora ante otra final más, quizá la más cruel de todas: la que decide si la temporada termina con un Play Off ilusionante o con un fracaso de proporciones mayúsculas.

La ecuación es sencilla y brutal: ganar o sufrir. El Mediterráneo será un hervidero, consciente de que no hay margen para el error. El Almería depende de sí mismo, pero también sabe que cualquier concesión puede costarle un año entero de trabajo. La última jornada no perdona. Y este domingo, más que nunca, el fútbol exige carácter, precisión y sangre fría.