A 28 de enero de 2026
El Cádiz CF continúa analizando el mercado inen busca de un central que refuerce una defensa que ha sufrido más de lo previsto durante la temporada. La lesión de larga duración de Bojan Kovacevic, la irregular disponibilidad de Pelayo Fernández y la necesidad de aumentar la competencia en la zaga han llevado a la dirección deportiva a estudiar múltiples perfiles antes del cierre del mercado. En ese proceso, el nombre de Steven Baseya ha aparecido como una de las opciones que figuran en los informes internos, aunque sin que exista, por ahora, una operación avanzada o una negociación formal abierta.
Baseya, central francés de 20 años y habitual en las categorías inferiores de su selección, juega en el FC Alverca portugués y destaca por su físico, su margen de crecimiento y su capacidad para adaptarse a distintos contextos competitivos. Su perfil encaja en el tipo de jugador joven y proyectable que suele seguir el Cádiz, pero su candidatura se mantiene en un plano de observación, como una alternativa más dentro de un mercado amplio y todavía en movimiento.
Porque Baseya no es, ni mucho menos, el único nombre que ha manejado el club. La dirección deportiva trabaja con una lista amplia de centrales, consciente de que la operación ideal debe cumplir no solo con los requisitos deportivos, sino también con los condicionantes económicos que marca la situación del club. El objetivo es encontrar un defensa que pueda adaptarse rápidamente a las exigencias de Gaizka Garitano y que, al mismo tiempo, encaje en los parámetros presupuestarios disponibles.
Así han ido apareciendo distintos perfiles en la agenda amarilla. Entre los jugadores seguidos o analizados figuran Kenan Toibibou (NK Bravo), Floris Smand (Eldense), Aimar Duñabeitia (Bilbao Athletic), , Luka Latsabidze (Dinamo Tbilisi), Anselmo MacNulty (PEC Zwolle), Federico Gattoni y Andrés Castrín (Sevilla). Algunos han sido ofrecidos, otros han sido observados y varios han sido descartados por precio, encaje o situación contractual.
En este escenario, el Cádiz mantiene la cautela. El club no quiere precipitarse y continúa evaluando opciones mientras espera que el mercado pueda ofrecer una oportunidad que se ajuste a lo que busca Garitano: un central fiable, con capacidad para competir desde el primer día y que no comprometa la planificación económica del club.
Con el cierre del mercado cada vez más cerca, la dirección deportiva sigue trabajando con discreción y sin descartar ningún escenario. Baseya, como el resto de nombres mencionados, permanece en el radar, pero su posible llegada no pasa de ser, por ahora, una hipótesis dentro de un proceso de análisis más amplio.






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