El equipo andaluz encadena su segunda victoria consecutiva y se distancia del descenso por cuatro puntos
El Granada respira. Tras varios meses jugando con fuego en la parte baja de la tabla de Segunda división, el equipo ha logrado una segunda victoria consecutiva tras la lograda el pasado fin de semana en Cádiz. Además de sumar tres puntos contra todo un líder de la categoría, la versión futbolística del Granada mostró un gen competitivo de principio a fin que permitió reconciliarse con la afición tras varios partidos caracterizados por la toxicidad en el ambiente. El gol de Arnaiz, la solidez defensiva (primer partido de la temporada en el que el Racing de Santander se queda sin marcar) y la mayor profundidad de la plantilla tras la llegada de los refuerzos invernales permitió a Los Cármenes vivir una victoria de su equipo casi tres meses más tarde (la última fue el 9 de noviembre contra el Zaragoza). Tras varios meses de incertidumbre, el Granada de Pacheta se distancia de los puestos de descenso por cuatro puntos y el optimismo por lograr la permanencia aumenta exponencialmente entre la afición.
Para comenzar, sorprendió la suplencia de Álex Sola de inicio, aunque posteriormente el propio Pacheta aclaró que se debió a su tardanza en la preparación táctica del partido por la mañana. Su sustituto fue Pablo Sáenz, quien aprovechó su oportunidad a las mil maravillas mostrando atrevimiento y generando constante peligro por la banda derecha. A través de sus jugadas llegaron las primeras ocasiones para un Granada que afiló el colmillo desde el pitido inicial. El extremo navarro, tras regatear a Salinas en el área a los dos minutos de juego, provocó el primer disparo del Granada, el cual ejecutó algo forzado Sergio Ruiz antes de ser bloqueado por Pablo Ramón.
Con el paso de los minutos, comenzó a igualarse el partido con ocasiones para ambos bandos. Luca Zidane se mostró seguro ante los intentos de Andrés Martín y Guliahsvili. También lo intentó Peio Canales con un chut desde la frontal que tenía buena intención. Por parte del Granada, volvió a probar fortuna Pablo Sáenz con un tiro lejano que obligó a intervenir a Ezkieta. Tras varios avisos, quien terminó rompiendo el hielo fue Arnaiz. La jugada, curiosamente, la inició Pacheta entregándole rápidamente el balón a Diallo para sacar de banda con el Racing desordenado. El lateral encontró a Arnaiz por la banda izquierda y, con Sangalli fuera de su puesto, encaró al central Pablo Ramón para, posteriormente, conducir hacia dentro y sacar a relucir su buen disparo con la clásica jugada del extremo a pierna cambiada. El talaverano batió a Ezkieta e hizo estallar de euforia a Los Cármenes tras colocar el 1-0 en el marcador.
Con ventaja en el marcador, el último cuarto de hora de la primera parte estuvo repleto de respeto mutuo por parte de los dos conjuntos a excepción de los últimos minutos. Sergio Ruiz pudo doblar la ventaja para los nazaríes con un cabeceo en un córner que, con una carambola de por medio, consiguió despejar el balón la zaga cántabra. Ya en el descuento, Diallo vio la tarjeta amarilla que, a su vez, acarrea sanción, por lo que el lateral será baja para el siguiente partido contra el Leganés. Por último en la primera parte, hubo cierta polémica porque el colegiado decretó la conclusión de los primeros 45 minutos cuando Alemañ corría al espacio con una jugosa contra por delante, lo que provocó los pitos hacia el árbitro en su camino hacia el túnel de vestuarios.
De cara a la segunda parte, Pacheta cambió de ‘nueve’ dando entrada a Jorge Pascual por Petit. El propio delantero almeriense dispuso de una gran ocasión a las primeras de cambio. El ariete le robó la cartera a Facundo González en salida de balón y, tras conectar con Pablo Sáenz, finalizó la jugada con un disparo que propició una gran parada de Ezkieta, que salvó el 2-0. José Alberto, técnico del Racing, también realizó modificaciones tras el descanso introduciendo a Suleiman, jugador con mucha capacidad de desborde. No obstante, el extremo se tuvo que medir con un Oscar que salió ampliamente vencedor de los duelos.
El Granada continuó muy concentrado y ordenado tanto en ataque como en fases sin balón. El equipo de Pacheta protagonizó un gran ejercicio defensivo que impidió al líder de Segunda división generar ocasiones claras de gol, más allá de una oportunidad de Andrés Martín en la que el futbolista sevillano no definió nada bien. Con el paso de los minutos, Pacheta introdujo piernas frescas sobre el verde dando entrada a Sola por Pablo Sáenz y, más tarde, a Rodelas en el lugar de Arnaiz. Los rojiblancos, no obstante, continuaron controlando el encuentro con el marcador a su favor.
De cara al último cuarto de hora de juego, Pacheta agotó los cambios sacando a Oscar y Alemañ por Casadesús e Izan González. El centrocampista, una de las novedades del mercado de invierno, se ganó al público en su debut sacrificándose en las acciones defensivas y tocando el balón con criterio. La arena del reloj seguía cayendo con un Racing poco reconocible por sus constantes imprecisiones ante un Granada que ni siquiera concedió ocasiones en los instantes finales, en los cuales el Racing pisó con mayor frecuencia campo rival sin generar sensación de peligro. El esfuerzo de la escuadra rojiblanca obtuvo recompensa y, tras escuchar el triple pitido final del colegiado, se desató el éxtasis tras el gran partido protagonizado por un Granada que, con algo de distancia con respecto al descenso, respira algo más tranquilo.






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